Variadas ocasiones lo que se aprende determina no sólo mi desempeño, también cambia el pasado. ¿cómo? pues simple, una visión clara y sin juicios con respecto a un hecho, por muy personal que este sea, determina tanto la interpretación como la re-vivencia de este hecho. Así, el perdon como mecanismo funciona balsámico y liberador. Pero, ¿qué clase de perdón? un perdón consciente y escrutinador, un perdonar que más bien se relaciona no con una postura superior e indulgente de un YO superior que perdona a un pecador; sino una visión de la experiencia amable, acogedora, que acepta e interpreta desde todos los ángulos de la experiencia; un yo dispuesto a ver, a ver y mirar sin miedo ni obscurecimientos las circunstancias y los hechos, las condiciones y causas que derivaron en una situación de conflicto. Resolver el conflicto, cambiar la historia y solucionar, perdonar, tienen que ver con la claridad de la interpretación de quien se atreve a re vivir experiencias tan fuertes como implacenteras. Estas experiencias no nos pueden tocar ni dañar a menos que las dejemos, y dejamos que esto suceda pues inculcamos culpas y responsabilidades a quien no merece. Perdón talvez no es la palbra, comprensión y amor puede que sea el mejor y único aprendizaje a desarrollar.
«Pasar el verano», de Irène Gayraud
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Traducción de Pablo FanteJulio. Desde inicios de junio esperamos la
lluvia.Es poco decir que no llega.Recordamos una frase que describe la
primera gota de ...
Hace 12 horas
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